Peter Brackett (Nick Nolte) y Sabrina Peterson (Julia Roberts) son dos competitivos reporteros rivales de Chicago a los que se les encarga la cobertura de un accidente de tren. Él es un reportero cínico y veterano, mientras ella es una novata dispuesta a arriesgar lo que sea por conseguir una noticia. Cuando ambos descubren que hay algo más turbio tras el siniestro, deciden a regañadientes unir sus fuerzas.
Los Radley son como cualquier otra familia… excepto por un pequeño detalle: son vampiros. Optando por un estilo de vida abstemio, conviven en perfecta harmonía con sus vecinos, sin levantar sospechas. Sin embargo, cuando sus hijos adolescentes sucumben a una irresistible sed de sangre humana, el secreto familiar quedará al descubierto. La inesperada visita de un pariente que da rienda suelta a sus instintos sangrientos echará más leña al fuego, poniendo el mundo de los Radley patas arriba.
Andrew Beckett, un joven y prometedor abogado de Philadelphia, es despedido del prestigioso bufete en el que trabaja cuando sus jefes se enteran de que ha contraído el sida. Decide entonces demandar a la empresa por despido improcedente, pero en un principio ningún abogado acepta defender su caso.
Max es un brillante matemático que está a punto de dar con el descubrimiento más importante de su vida: la decodificación del sistema numérico que rige el aparente caos del mercado bursátil. Mientras se acerca a la verdad, y afectado periódicamente por unas brutales jaquecas, Max es acosado por una agresiva firma de Wall Street y una secta judía que pretende descifrar los secretos ocultos tras los textos sagrados. Todos ansían apropiarse del inminente hallazgo de Max.