Federico recibe una carta que contiene unas fotos suyas muy comprometidas con una chica. El problema es que su mujer Alicia ha visto esas fotos, y decide abandonarlo. Para colmo, al día siguiente viene a visitarlo su tío millonario y Federico le pide a su chacha que se haga pasar por su mujer Alicia durante 24 horas para que éste no se entere, pero esto supondrá sólo el principio de un gran lío...
El hermano Pío (Pepe Isbert), limosnero de una congregación de monjas que sostiene un orfanato, viaja a Madrid con una imagen del Niño Jesús para pedir limosna. Lucio (Tony Leblanc), un ladronzuelo de poca monta que acaba de salir de la cárcel, ve la posibilidad de hacer negocio timando a los donantes suscritos a la limosna y le roba la imagen al anciano.
Rodolfo Sicilia (Alfredo Landa), jefe de ideas de Publicidad Dum-Dum, ha tenido la genial ocurrencia de reunir al whisky y a la manzanilla en una campaña publicitaria conjunta. Y para personificar este contraste de bebidas recurre a dos cantantes muy distintos: a Bárbara (Concha Velasco), una moderna cantante ye-yé, como representante del whisky y las esencias foráneas, y por el otro lado, a Antonio Torres (Manolo Escobar), el más popular cantante español, como representante de la manzanilla y la tradición musical española. Ambos se enfrentarán en el multitudinario concurso musical "¿Qué canta España?" y lo que empieza como un evento publicitario acabará como un desafío más personal.
En 1960, una familia nómada de cacharreros, cuya situación económica es muy precaria, recorre Extremadura. La vida tan dura que llevan causa la muerte de la madre. El hijo, Eleuterio Sánchez, “El Lute”, roba unas gallinas y es condenado a seis meses de cárcel. Años después, en 1965, tras el asalto a una joyería de Madrid, en el que muere el vigilante, es juzgado y condenado a muerte. Aunque la pena es conmutada por cadena perpetua, “El Lute” aprovecha un traslado para fugarse. Desde ese momento, será perseguido por la Guardia Civil. (