Will Dormer (Al Pacino), un veterano detective de Los Ángeles, viaja a un pequeño pueblo de Alaska con su compañero Hap (Donovan) para investigar el asesinato de una chica de 17 años. En Los Ángeles queda pendiente un oscuro asunto que les incumbe a los dos. Una vez en Alaska, entran en contacto con el principal sospechoso, Walter Finch, un novelista solitario (Robin Williams).
En 2142, una sonda espacial de la corporación Weyland-Yutani investiga los restos del USCSS Nostromo y recoge un objeto orgánico que contiene un Xenomorfo. Tiempo después, en la colonia minera Jackson's Star, la joven Rain Carradine, una huérfana que trabaja con su hermano adoptivo Andy, un humano sintético reprogramado, acepta unirse a su ex-novio Tyler para viajar a una nave espacial abandonada a intentar recuperar unas cámaras de criostasis. Éstas les permitirán a ellos y a sus amigos (la hermana de Tyler, Kay, su primo Bjorn y la novia de este, Navarro) escapar todos al planeta Yvaga.
Brandon Lang (McConaughey) ha soñado siempre con jugar al fútbol, pero trabaja en una empresa de apuestas de Las Vegas. A pesar de que sus lesiones de rodilla lo incapacitan para jugar en la liga profesional, su tenacidad se ve recompensada cuando, inesperadamente, lo ficha un cazatalentos (Pacino) que está convencido de que Brandon tiene un don especial para adivinar quiénes serán los ganadores de los partidos de fútbol del fin de semana.
El veterano detective de Nueva York Jack Cole (Steven Seagal) es trasladado al departamento de policía de Los Ángeles, donde deberá trabajar con Jim Campbell (Keenen Ivory Wayans), un joven policía con métodos muy diferentes a los suyos. Juntos comienzan a investigar una serie de asesinatos con macabros tintes rituales y extrañas vinculaciones con la mafia rusa y un poderoso hombre de negocios de la ciudad.